You just can’t go against nature.
A veces, no importa que tanto te esfuerces en cambiar algo, mejorar o modificarlo… porque su esencia sigue siendo la misma. A veces, simplemente no lo vale. Dicho muy popularmente, sale más caro el caldo que las albóndigas.
No, no me estoy dando por vencido… es solo que, de vez en cuando, resulta útil, conveniente (e inevitable, a decir verdad) plantear interrogantes sobre el proyecto en curso. Esto permite hacer modificaciones a buen tiempo, para afinar métodos y estrategias, y evitar esfuerzos estériles.
Lo que sé por cierto, es que aún no he alcanzado la mejor versión de mí mismo, aún falta mucho por hacer. Un pretexto que no pienso adoptar, es el muy gastado: “nadie es perfecto”. Eso es más que sabido, somos seres imperfectos, pero al fin y al cabo, perfectibles.



